Cosas cotidianas de internet: Solitario en Windows

Pamela

Hay muchas cosas que nuestra generación quizás recuerda con nostalgia, desde los startup sounds de viejas versiones de sistemas operativos o consolas de videojuegos; hasta formatos que parecían tan modernos hace unas décadas, y ahora son obsoletos.

Sin duda existen cosas tan correctamente diseñadas que llegaron para quedarse, como la simplicidad de juegos como Solitario y Buscaminas. No me dejarán mentir, la gran mayoría de los que tuvimos un equipo con Windows en los noventa, pasamos buenos ratos jugando a alguno de estos títulos que venían precargados en el sistema operativo.

La simplicidad de estos juegos no es accidental, y tampoco el motivo por el que Microsoft tomó la decisión de integrarlos por primera vez; de hecho, asoman razones muy inteligentes detrás de su existencia.

Un sistema ludificado de aprendizaje

Para empezar con la explicación vamos a imaginar una situación que sé que a muchos nos ha pasado: un amigo nos presta su teléfono celular o su laptop, dichos equipos cuentan con un sistema operativo que nunca hemos tocado en la vida. De inmediato y por un momento, nos sentimos intimidados al no querer realizar ninguna acción para no estropear algo.

Microsoft pensó en eso cuando introdujo al mundo la versión 3.0 de Windows en 1990. Con nuevas funciones introduciéndose en la interfaz (como el cursor en la pantalla que ahora es algo tan normal, por ejemplo), había que educar a los usuarios de una forma intuitiva, rápida y natural a acostumbrarse a ciertos parámetros de ésta.

Así, la compañía pensó en soluciones ludificadas: Solitario es uno de los mejores ejemplos. Además de ser un juego simple y adictivamente entretenido, también era un tutorial que muchos superaban sin darse cuenta; uno que enseñaba funciones simples como aprender a arrastrar y tirar elementos en la pantalla con el mouse, además de claro, ayudarlos a acostumbrarse al uso de este entonces novedoso gadget.

El secreto fue revelado en 1994 por Libby Duzan, quien contó que con los grandes cambios de interfaz en Windows 3.0 se buscaba que los usuarios estuvieran cómodos y que sintieran que estaban probando un producto completamente nuevo, sin intimidarse ante el reemplazo del uso de comandos, por iconos y gestos.

La popularidad de Microsoft’s Solitaire fue tal que, cuando el juego tuvo que desaparecer de Windows en versiones recientes (al haber cumplido su propósito principal), los usuarios nostálgicos y los “procrastinadores dedicados” pidieron su retorno, así que la compañía buscó cómo escucharlos y lanzó la Collection Premium Edition, que es una versión definitiva con varios modos de juego.