¿Qué hacer en un futuro en el que los robots reemplacen a los empleados?

Guillermo Todd

En un futuro que promete ser cada vez más automatizado, uno se pregunta ¿qué harán los empleados humanos cuando las máquinas tomen el control de sus tareas?

Manuel A. Sordo, General Manager para Latinoamérica de Universal Robots, empresa dedicada al desarrollo de robots industriales pequeños, plantea que más que pedirle a los gobiernos ayudar a sus empleados humanos sobre los mecanizados, se deben reformular las políticas laborales para remover a los humanos de los trabajos repetitivos y colocarlos en puntos claves que ayuden a incrementar la productividad.

El autor del ensayo sobre el que se basó este artículo recuerda que hace cinco décadas, la llegada de las computadoras “amenazó” con generar altos niveles de desempleo, futuro que al final no se cumplió, sino todo lo contrario: la digitalización de los trabajos acabó transformándolos completamente, creando nuevas compañías y como consecuencia, más oportunidades de empleo.

Sordo indica que a lo largo de las últimas décadas, se han establecido diferentes grupos de trabajo relacionados a la automatización en respuesta a la aparición de internet, tecnología que, una vez más fue temida porque “eliminaría empleos en áreas como ventas minoristas, cajeros de bancos y la del servicio”. Nada de esto ocurrió como se prevía.

Cada periodo en el cual una nueva tecnología se asoma por el horizonte provoca el miedo que la pérdida masiva de empleos generaría, pero lo cierto es que con la llegada de las computadoras y, posteriormente, el internet, solo se han abierto ventanas a nuevas formas de emplear a la gente.

La automatización total de los empleos monótonos o peligrosos para humanos no supondrá pues una pérdida masiva de trabajos para humanos, sino una transformación en el clima laboral.

En un futuro en el cual las máquinas hagan lo que los humanos no quieren o pueden hacer porque su intelecto podría ser aprovechado en otras áreas, lo que toca es crear oportunidades de empleo alrededor de la mecanización, como labores de mantenimiento o el desarrollo de tecnologías cada vez más eficientes y más seguras de usar.

En palabras de Manuel A. Sordo: “Estos son los grandes debates políticos que se han prolongado durante siglos y, especialmente, desde que la tecnología trajo la promesa de la abundancia y la prosperidad generalizados en el siglo XIX. Continuaremos debatiéndolos en los próximos años”.

Por ahora solo queda intentar comprender mejor la situación actual de los empleados del mundo y ver de qué manera se pueden crear nuevas oportunidades y posibilidades para los humanos.