Los humanos le quitan trabajo a las máquinas (sí, leíste bien)

Guillermo Todd

Por años hemos escuchado la historia de nunca acabar: “que las máquinas reemplazarán a los humanos en casi todas las actividades laborales”, pero lo cierto es que, al menos en una fábrica de la marca deportiva Adidas, sucedió todo lo contrario.

La firma alemana anunció que su fábrica automatizada no estaba siendo económicamente viable, luego de casi tres años de que anunciara con bombo y platillo su inauguración.

La fábrica, llamada Speedfactory, tenía como objetivo alejar la producción de Asia y reducir costos en empleados y gastos de envío desde las fábricas en este continente hacia el resto del mundo.

Tres años más tarde, Adidas anuncia que ni con toda la tecnología del mundo, Speedfactory fue una apuesta que resolviera los inconvenientes que buscaban atacar.

Oficialmente, Adidas no ha explicado el porqué del cierre de esta planta de producción, pero expertos en el tema sugieren que se podría deber a los altos costos de operación, mismos que seguían estando muy por encima del beneficio económico que las máquinas pudieron haber ofrecido.

Esto es señal de que no siempre las máquinas van a ganar en esta guerra por ver quién hace mejor las tareas más monótonas.

Así operaba esta peculiar fábrica: