Esta cadena de comida rápida convirtió sus restaurantes en salones de clases

Guillermo Todd

McDonald’s Filipinas y la agencia creativa Leo Burnett, intentan resolver el problema de la preocupante falta de espacios con acceso a internet, para los maestros que necesitan dar sus clases en línea, convirtiendo algunos de sus restaurantes en este país asiático, en puntos desde los cuales se puedan conectar.

McClassroom es un programa mediante el cual, maestros de algunas ciudades de este país, podrán aprovechar algunas de las salas para fiestas que hay en ciertos restaurantes de la compañía, para dar sus clases conservando la sana distancia.

 

Parece que en cada uno de estos restaurantes, se colocarán algunos instrumentos que le sirvan a los maestros para hacer su trabajo, además de mantener una conexión a internet inalámbrica y gratuita que les permita comunicarse con sus alumnos de una forma menos atropellada.

Este proyecto se lanza durante el mes nacional del maestro en Filipinas, mismo que se conmemora en medio de una pandemia mundial y una crisis sanitaria como pocas veces se ha visto en la historia moderna.

McDonald’s también ofrece café gratuito a los profesores que, luego de haber apartado un horario para sus clases, podrán hacer uso de sus instalaciones junto a otros maestros.

McClassroom parece una buena activación que resuelve un problema que no solo se vive en este país, sino también en otras naciones de todo el mundo: la falta de una buena infraestructura que permita ofrecer educación en línea y a distancia.

Valdría la pena ver cómo McDonald’s aprovecha este proyecto en otros países, y qué tanta visibilidad mantiene la marca a través de este tipo de ejercicios que además de ayudar, sirve como trampolín mercadológico.