Eugenio Derbez y Óscar Jaenada protagonizan una hilarante discusión culinaria

Guillermo Todd

Uber Eats sigue con su campaña de comunicación apoyada en celebridades (estrategia importada de Estados Unidos). En esta ocasión, combinó a dos talentos en polos muy opuestos: el actor español Óscar Jaenada y el comediante mexicano Eugenio Derbez.

En la ejecución pensada por la agencia Grey México y bajada desde el concepto de “Esta noche voy a cenar”, Derbez aparece frente a la cámara enlistando todas las cosas que pedirá por Uber Eats para que tanto él como sus hijos coman esa noche.

Ante el vendaval de diversos platillos, un indignado Jaenada detiene sus actividades para increpar al mexicano sobre la manera en la que trata a su familia, lo que provoca una breve pero intensa discusión sobre lo que cada quién pedirá a través del servicio de entrega de comida a domicilio.

Al final, cada quien pide lo suyo y en cuestión de instantes, las bolsas que contienen las órdenes solicitadas, aparecen en su cocina.

El mensaje en sí es claro: sin importar tus gustos, en Uber Eats hay más de una opción para satisfacerlos.

Según Nicolás Mamboury, director de mercadotecnia de Uber en México “la combinación de ambos talentos permite darle a la campaña global un toque de humor y personalidades que inspiran y divierten a los mexicanos”.

Por su parte Luis Gaitán, presidente y cco de Grey México, indicó que el reto de usar el concepto que llega directo de Uber Internacional, reside en traducir esta comunicación general a un mercado mexicano con su propio humor y formas de comunicarse.

Dentro del universo del post, hay dos tipos de consumidores, el familiar representado por Derbez y el individualista y calculador que Jaenada propone, y cada uno es satisfecho por Uber Eats.

En spots anteriores hemos visto a personalidades como Luis Miguel o Martha Higareda…

… pero sin duda, uno de los mejores spots crossover que ha lanzado esta campaña a nivel global es el protagonizado por Mark Hamill y Patrick Stewart (dos celebridades del mundo geek), quienes pelean para, entre otras cosas, ver cómo se pronuncia correctamente la palabra “tomato” en inglés, solo para terminar en una jocosa confusión de diálogos.