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El coronavirus se lleva uno de los iconos más importantes del fast food: el refill

Guillermo Todd

Por décadas, el refill se ha convertido en sinónimo de la cultura de la comida rápida, pero al parecer, esta institución del marketing y el consumo masivo alrededor del mundo, se convirtió en la más reciente víctima de la pandemia del Covid-19.

RIP refresco ilimitado (1988 – 2020)

Curiosamente, la primera firma internacional en declarar el fin de esta dinámica de bebidas azucaradas carbonatadas gratis en Estados Unidos fue McDonald’s, pero la primera cadena de comida rápida que integró este sistema fue ni más ni menos que Taco Bell, en 1988.

A partir de entonces, otras firmas como la de Ronald McDonald, así como Burger King o las famosas hamburguesas In-n-Out, comenzaron a integrar refill gratis de autoservicio para incrementar su propio brand awareness, estrategia que se volvió bastante efectiva al momento de ganarse la preferencia de los clientes.

En 2020, en el marco de la pandemia, una misiva oficial lanzada por el corporativo de McDonald’s, anunció que el refill en formato de autoservicio desaparecería de 14 mil sucursales por cuestiones de higiene y que si un consumidor deseaba que le llenaran su vaso de refresco, tendría que pedirlo directo a los empleados detrás del mostrador.

Con esto terminan años de tradición de refill como lo conocemos.

Sin embargo, tal vez para los franceses, país donde este método de autoservicio fue prohibido para mantener a raya los niveles de obesidad relacionados al consumo de bebidas con alto contenido de azúcar, la decisión no vaya a afectarles mucho.

El naciones como Japón, por ejemplo, el privilegio de servirse cuanto refresco quieras, suele tener un costo adicional, mientras que en México, por algunos años, McDonald’s no ofrecía esta modalidad.

Entre las medidas de la “nueva normalidad” anunciadas en la misma misiva, firmada por Joe Erlinger, presidente McDonald’s en Estados Unidos, se aclaró que las áreas de juego infantil permanecerán cerradas, los trabajadores usarán máscaras y guantes, mientras que cada sucursal proporcionará cubrebocas a los clientes.

Si algo nos dejó el Covid-19, es un mundo muy diferente al que dejamos a mediados de marzo.