Por la pandemia, esta cadena de cafeterías jamás volverá a ser la misma

Guillermo Todd

Parte del principal diferenciador de la cadena de cafeterías Starbucks, es la experiencia que ofrece a sus consumidores.

No se trata de café solamente, sino de la posibilidad de sentarte en un lugar agradable diseñado específicamente para no verte “demasiado solo” si llegas a visitar una de sus sucursales sin compañía o si lees un libro o haces tu trabajo con un café en mano.

Sin embargo, con la llegada de la pandemia del Covid-19, muchas cosas van a cambiar para siempre con este gigante cafetero.

Por años, Starbucks ha definido a sus puntos de venta como “el tercer lugar” para sus clientes después de sus propias casas y sus lugares de trabajo. En otras palabras, cada sucursal era un espacio para pasar el tiempo con familia y amigos.

Si bien este exitoso concepto pensaba abandonarse paulatinamente a más tardar en 2025 en favor de uno que impulsara los pedidos por app y servicio para llevar a través de la lenta pero segura transformación de sus sucursales, la pandemia aceleró los planes de la compañía originaria de Seattle.

Ahora, en tan solo 18 meses, la posibilidad de quedarte a tomar un café en un Starbucks se sentirá particularmente limitada, ya que cada sucursal se rediseñará para que vayas por tu bebida y te retires en el menor tiempo posible.

No obstante, la interacción entre cliente y barista, otro de los puntos importantes dentro de la experiencia que ofrece esta marca, se verá fortalecida mediante nuevos protocolos que intentarán compensar la falta de tiempo en sucursal, con una atención más estrecha y personalizada.

Poco a poco los cambios irán dándose en puntos de venta de Estados Unidos, pero se plantea que “el nuevo Starbucks” llegue para quedarse en todo el planeta, a lo largo de los próximos 18 meses.

Se avecina un interesante reto para los expertos en marketing de esta compañía internacional, ya que será difícil convencer al público de que “el Starbucks que conocían, desaparecerá para siempre”.