Este comercial no es apto para quienes sudan más de la cuenta

Guillermo Todd

Hace tiempo que no vemos un comercial tan básico, pero a la vez tan divertido, como “Sweaty Boy”, de la agencia creativa TBWA para Mountain Dew.

En el cortometraje vemos al sudoroso protagonista de esta breve historia, transpirar profusamente por casi todos los poros de su cuerpo, hasta que escucha una canción a lo lejos.

Confundido, “Sweaty Boy” se levanta de su lugar en busca de esa voz que parece cantarle al oído a lo lejos o quizá oculta detrás de algo.

Al poco tiempo, el protagonista encuentra un refrigerador dentro del cual se esconde el origen de la voz que lo llama.

Al abrirla, “Sweaty Boy” descubre que quien cantaba era una helada botella de Mountain Dew, gritando a voz en cuello lo mucho que el protagonista la necesita.

En el comercial solo vemos eso y la verdad, nos gusta mucho.

Hay algo dentro de la simplicidad del mensaje que llama mucho la atención debido a que la publicidad se ha sofisticado tanto, que hace décadas no veíamos un concepto así.

“Sweaty Boy” no tiene diálogo alguno y el mensaje es claro: “¿tienes calor y sed, toma una Mountain Dew?”.

De hecho, la canción principal de esta campaña tiene una versión completa, la cual puedes escuchar aquí mismo:

Lo cierto es que esta comunicación se basa en la exageración de las propiedades de un producto como eje principal, y ahí recae el valor de esta campaña, ya que apela a la suspensión de la incredulidad de su audiencia para ser disfrutado y ser efectivo en transmitir el objetivo de la campaña, que es vender una bebida carbonatada popular entre los jóvenes más por su sabor que por sus capacidades hidratantes.

Pero ¿tú qué opinas al respecto?