Pocos directores de marketing estarían dispuestos a revelar sus datos bancarios como lo hizo el de BBVA

Guillermo Todd

Para mostrar lo robusto que es el sistema de seguridad de sus nuevas tarjetas de crédito, BBVA y la agencia creativa PS21, retaron al director de marketing del banco, Jaime Bisbal, a colocar su plástico en una de las avenidas más populares y concurridas de España: La Gran Vía, en Madrid.

Desde que la colocaron, la tarjeta sigue allí, a la vista de todos y cualquiera lo suficientemente curioso, podría dar los datos bancarios de Bisbal tanto al frente como al reverso de su plástico.

La tarjeta estará disponible hasta el 9 de noviembre y su propósito no es ningún otro que demostrar lo efectivo que es el sistema de seguridad bancaria del banco diciendo, “si el mismísimo director de marketing de BBVA confía en él, ¿por qué no debería hacerlo el público?”.

Este despliegue de creatividad exterior también sirve para explicar cómo funciona el blindaje del banco en caso de pérdida o clonación de plásticos, ya que cuenta con un código de seguridad dinámico que se usa para proteger tanto compras con tarjeta física como virtual.

Cabe destacar que este tipo de piezas añade notoriedad a una campaña que, de haberse llevado a cabo de manera tradicional, probablemente habría pasado desapercibida o se habría fundido en un montón de esfuerzos de otros bancos que buscan alardear de su sistema de seguridad.

Conforme las compras en línea crecen y la bancarización de la población se populariza, el tema de la seguridad bancaria se vuelve cada vez más preocupante, por lo que si un banco quiere atraer nuevos usuarios, necesita reforzar su blindaje para hacer sentir seguros a sus cuentahabientes.

La campaña de BBVA sin duda ha dado mucho de qué hablar por su originalidad y simpleza.