Estos prints para anunciar el nuevo Call of Duty pintan un mundo muy distinto al que conocemos

Guillermo Todd

Es un año más y la distribuidora de videojuegos Activision, sabe que cuando llega el otoño, tiene que lanzar otro capítulo de su famosa franquicia de tiradores en primera persona Call of Duty.

Para celebrar el lanzamiento de Black Ops Cold War, un título que transporta al jugador al punto más álgido de la Guerra Fría, la empresa se unió a la agencia creativa Stendahls para crear una campaña que juega con la idea de un mundo alterno en el que la Unión Soviética gana este conflicto político y su influencia se deja ver en su vida diaria.

El resultado es una serie de artes en los que vemos distintos productos inspirados en la cultura rusa, como matrioshkas, caviar, suéteres bordados con imágenes de la Plaza Roja de Moscú y un gorro invernal con cuernos y una estrella roja al centro.

Con la frase “¿Qué habría pasado si la Guerra Fría hubiera acabado distinto?”, la campaña invita a la audiencia a averiguar el resultado de un mundo dominado por la influencia rusa, pero también a “evitarlo” a través de sus acciones en el videojuego.

Interesante ver que para anunciar un juego en formato físico, se opte más por hablar de su argumento que de la acción que le espera al jugador que se decida a comprarlo.

Obviamente, en internet hay un montón de promocionales, tráilers, gameplays y reseñas anticipadas del juego que le informan a la audiencia cómo será el juego en sí, pero nunca está de más una campaña que juegue más con la historia que se desenvuelve en él, que en la experiencia misma.

Este videojuego será lanzado el próximo 13 de noviembre para PC y las principales consolas de videojuegos.