Breve guía para evitar que el influencer equivocado dañe tu marca

Guillermo Todd

Resulta imposible negar la importancia e impacto de los influencers sobre el público objetivo de una compañía, por lo que últimamente se ha optado por contratarlos para visibilizar un producto o dirigir la intención de compra de los diferentes tipos de target que tienes.

Sin embargo, escándalos como el protagonizado por el youtuber sueco PewDiePie en 2016, en el que apareció usando lenguaje que incitaba al odio antisemita en uno de sus videos, o aquel en el que Logan Paul apareció “jugando” en un bosque japonés famoso por su alta incidencia de suicidios, podrían provocar una imagen negativa en la marca que los contrate.

En México, los influencers mexicanos también han protagonizado sucesos lamentables que van desde la promoción del clasismo hasta la xenofobia y el racismo.

En ocasiones, contratar a un líder de opinión puede abrir muchas puertas, pero por el otro la audiencia millonaria de un influencer podría no ser la indicada para dirigir un mensaje corporativo o comercial en específico, por lo que la inversión podría acabar por dar resultados insatisfactorios.

Es importante saber a qué influencer se contrata, investigar su trayectoria, analizar el contenido que sube en todas sus redes sociales y por último, entender si a su audiencia le es útil el contenido que necesitas que le comunique.

En algunos casos, las marcas comenzaron a vetar a los influencers por su conducta, como el caso de la Instagramera que provocó que un hotel le prohibiera la entrada a los influencers, luego de que esta exigiera noches de cortesía en una de sus habitaciones a cambio de “promoción publicitaria” en sus redes sociales:

Por ello, te aconsejamos tomar en consideración estas recomendaciones antes de contratar al próximo influencer que promueva cualquiera de tus campañas publicitarias:

Haz una investigación

Para saber si los influencers que contratas fueron inflados con bots o números falsos. Hoy en día es muy sencillo caer en la trampa de los youtubers “que cuentan” miles de reproducciones en video (la mayoría provenientes de países de Europa del Este o Medio Oriente), pero que provocan pocos comentarios.

Herramientas como Twitter Audit, Facebook, Hype Audit o IG Audit ayudan a identificar a los influencers inflados.

Deja claras las cosas con tu influencer

De esta manera sabrás qué esperar, y así evitarás problemas de comunicación. También considera añadir KPIs y número mínimo de publicaciones, duración (en caso de ser videos) y horarios de publicación.

Siempre debes exigir mediciones de cada uno de tus influencers para evitar desperdiciar presupuesto.

Define desde el principio qué necesitas de cada influencer. Algunos se especializan en videos, otros en podcasts o artículos escritos y unos más vuelcan su atención en publicaciones cortas como tuits o Instagram Stories.

Lo ideal es saber a qué tipo de público le quieres llegar y cómo quieres transmitir tu mensaje, por lo que es necesario conocer cuál es el canal de comunicación más efectivo de tu influencer.

Las menciones orgánicas de marcas son mejor recibidas por el público

Que las menciones descaradas o los cortes publicitarios sin creatividad alguna. Los influencers que utilices deben, y esto es muy importante, representar los valores de tu empresa, ya que si el público encuentra contradicciones en su discurso o acciones diarias, podría afectarte mucho.

Además de esto, debes usar al influencer que hable de las cosas que tú promocionas. Por ejemplo, si tu marca se dedica a la alimentación, busca a alguien que sea popular entre la gente que podría consumir tus productos.

Suena obvio, pero si vendes productos de origen animal, evita influencers que promuevan un estilo de vida vegetariano.

Recuerda que los influencers más grandes no son garantía de éxito. Toma en cuenta a los youtubers o periodistas chicos pero afines, ya que su mensaje podría llegar a un público mucho más valioso.

Toma en cuenta estos consejos y podrás subirte al tren de los influencers con el pie derecho.