A pesar de bancarrota, Forever 21 seguirá operando en México

Guillermo Todd

La tienda de fast fashion Forever 21 se declaró en bancarrota y anunció que cerrará tiendas en casi todo el planeta.

La confirmación viene luego de casi un mes de que el diario neoyorquino The Wall Street Journal, asegurara que el minorista de ropa fundado en 1984 por Do Won Chang y Jin Sook Chang, se declararía en bancarrota a más tardar el 15 de septiembre pasado.

Sin embargo, a pesar de que Forever 21 anunció que solicitará la protección por bancarrota del llamado “Capítulo 11”, y de que confirmó el cierre de casi 200 tiendas ubicadas en Estados Unidos, principalmente, su cúpula corporativa dijo que tanto en México como en América Latina, su negocio seguiría operando.

Los especialistas creen que la caída de este gigante del fast fashion se debe en parte al crecimiento del comercio online y al cambio de tendencias de compra de un sector de consumidores cada vez más preocupado por el impacto ambiental que la moda provoca.

Forever 21 no es el primer minorista (o retailer) que pasa por un mal momento financiero, ya que otros gigantes de la industria han tenido que, o cerrar tiendas en Estados Unidos y otros países, o solicitar ayuda para disminuir el impacto financiero de una bancarrota.

En todo el planeta, Forever 21 opera más de 800 tiendas y de estas, al menos 178 cerrarán durante los próximos meses, dejando sin empleo a miles de trabajadores solo en Estados Unidos.

Sin embargo, declararse en bancarrota no es el fin del camino, ya que ha habido un buen número de importantes compañías que lograron “resurgir” (en cierta medida, solamente) tras solicitar la protección del Capítulo 11. Tal es el caso de Foot Locker (antes Woolworth en Estados Unidos), American Apparel o incluso Apple.

Declararse en quiebra ayuda a una compañía a deshacerse de los assets que no generan ganancias y a concentrar esfuerzos en las áreas con más oportunidades de crecimiento.

Este no es el fin definitivo para Forever 21, pero la tendencia en el mundo apunta a que el fast fashion irá cediendo cada vez más terreno a compañías especializadas en fabricar y vender ropa “sustentable” y reutilizable.

Hasta ahora, compañías como H&M, C&A, Forever 21 y las propiedades de Grupo Inditex (Zara, Bershka y Pull and Bear, por ejemplo), dependen de la necesidad de sus clientes de comprar su ropa, tirarla y volver a sus tiendas para reemplazarla, pero esta tendencia de “la moda desechable” se ha ido revirtiendo con el paso de los años y la creciente popularidad de las prendas reutilizables.