¿Eres freelance? Estos tips te ayudarán mejorar tu productividad y reducir la ansiedad

Pamela

Trabajar en casa y de forma independiente suele traer muchos beneficios consigo como ahorrar dinero o llevar un ritmo mucho más tranquilo; pero también puede llegar a ponernos el pie si no aprendemos a llevar un balance o nos confiamos demasiado con los tiempos de entrega.

Las cifras de personas que eligen un esquema freelance desde la comodidad de sus casas ha ido aumentando en nuestro continente. Pero aunque no lo parezca, trabajar desde casa puede llegar a ser un arma de dos filos si no encontramos un balance entre la vida personal y el trabajo.

Afortunadamente, hay varios consejos que pueden ser muy eficientes si los pones en práctica con mucha disciplina y empeño, acá te los dejamos:

Dedica un espacio para trabajar

Lo sabemos, para muchos el tener la libertad de trabajar en cualquier lugar de casa puede resultar en una idea positiva. Sin embargo, suele ser una de las formas más comunes de la distracción, del estrés y sobre todo, de la dificultad para concentrarnos.

Es por ello que deberías procurar acondicionar un espacio específico para trabajar y mentalizarte a que será allí en donde contarás con todas tus herramientas de trabajo a la mano. Un punto adicional es que procures siempre dedicar un tiempo para mantener limpio y ordenado dicho lugar, eso evitará que tu mente se distraiga durante la jornada.

Aprovecha los días de poco trabajo

Puedes aprovechar los días de la semana que tengas poco trabajo o que tus actividades no requieran tanta concentración, para llevar tu laptop a algún lugar fuera de casa. Elige tu cafetería favorita y prepara una lista de reproducción para relajarte un rato en la terraza o ¿por qué no? Ve a trabajar a la casa de un amigo que tenga el día libre o que quiera compartir su jornada freelance con la tuya.

Haz una pequeña planeación de tu día cada mañana

Si eres alguien olvidadizo o que necesita una lista de tareas cada día, puedes dedicar unos minutos en la mañana a hacer una recapitulación de tus pendientes y qué es lo que tendrás que hacer hoy.

No solamente deberías incluir las cosas de trabajo, sino también alguna junta que tengas o bien, un paseo contigo mismo. Algo que podría ayudarte a mantener la concentración y una visión de tu avance, es un simple checklist.

Los horarios son importantes

De la mano con el punto anterior vienen los horarios: muchas veces podemos llegar a perder todo el día en una sola tarea porque la libertad de trabajar en casa es distractora o decidimos dar prioridad a otras cosas antes.

Establece horarios límite para cada tarea e iniciar temprano para que puedas descansar, leer o ver una película tranquilamente, sin preocuparte por todas las cosas que dejaste pendientes.

El descanso no es un pecado

Si el proyecto en el que estás trabajando es muy pesado o requiere de varias tareas, recuerda siempre tomar pequeños descansos para estirar tu cuerpo, salir a tomar el aire o comer algún snack. Hazlo corto hasta que finalices tu jornada, los descansos prolongados suelen borrar la concentración que ya teníamos.

Puedes utilizar algunas herramientas como el método Pomodoro, que te lanzará una alarma cada vez que debas tomar un descanso, dependiendo el tiempo que definas para tus propias necesidades.

Mantén un balance entre tú y el cliente

Si bien es muy cierto que al trabajar en un proyecto hay que apelar a las necesidades del cliente; también deberías apelar a las tuyas siendo claro con respecto a los límites que debería haber en su relación laboral.

Esto quiere decir que el cliente debería tener claro tu tiempo y horario de trabajo y las herramientas de las que dispones. Siempre es bueno que estés en constante comunicación con él, especialmente si un día no estarás disponible o si estás de viaje en otra zona horaria.

Adiós pijama

La higiene personal siempre es primordial para mejorar nuestro estado de ánimo y sin duda es algo que ayuda a que nos activemos para iniciar el día con entusiasmo, así que intenta decirle adiós a los “10 minutos más” en la cama y ve darte un baño; procura no vestir nuevamente con la pijama.

El no pasar todos tus días desaliñado te dará ánimos al término de tus jornadas, pues ya estarás listo para salir a divertirte o atender algún imprevisto sin perder tiempo.

Ejercítate

Una de las cosas más comunes de trabajar en casa, es que se genera una rutina sedentaria y tu cuerpo comenzará a sentirse fastidiado.

Intenta hacer ejercicio al menos media hora al día para que puedas sentirte mejor e inyectarte un poco de relajación. Puedes aprovechar uno de esos descansos de tu jornada para dar una vuelta en bici por la cuadra, por ejemplo.

Si no tienes tiempo o simplemente no te gusta salir al gimnasio, siempre puedes buscar rutinas en internet o ¿por qué no? Diseñar una para ti mismo.

No pierdas contacto con tu círculo social

Otra cosa que suele enloquecer al sector que trabaja desde casa, es que comúnmente prefieren permanecer allí luego de terminar o simplemente pierden todo el día realizando sus actividades, sin convivir mucho con la gente en el mundo exterior.

Trata de hablar con tus amigos o tu familia, sal al cine o encuéntrate con alguien saliendo de su oficina o escuela. Es bueno distraer la mente con otros temas que aquellos con los que convives la mayor parte de tu semana.

Quizás si esta vez no tienes ganas de salir, habla con alguien por videollamada un rato o genera dinámicas semanales con tus amigos; el estar en constante contacto con las personas puede resultar en un nuevo proyecto para el futuro.