Aumenta tu productividad siguiendo estas sencillas rutinas

Guillermo Todd

Lo único que te separa de tu yo actual del exitoso es cambiar rutinas que te mantienen dentro de un círculo vicioso y que sabotean tu productividad.

Tal vez ya de entrada seas una persona altamente capaz que sabe resolver problemas y es proactiva, pero ¿eso significa negarte a realizar ajustes periódicos a tu forma de arrancar o terminar el día?

Nunca está de más evolucionar la forma en la que amanecemos y en la que nos mantenemos activos a mitad del día, en especial si es con rutinas como las que te presentamos a continuación.

Haz lo que te guste

Podría sonar como un cliché, pero si haces eso que te apasiona, tu trabajo será mucho mejor que el de alguien que detesta las tareas que cumple todos los días.

Esto no significa que el trabajo nunca se tropiece con algún problema o que siempre todo vaya de maravilla, pero ayuda bastante si tu objetivo final, así como su desarrollo, está relacionado con aquello que tanto amas.

Evalúa tu día

Al final de todo, tienes que realizar una evaluación de lo que lograste desde la mañana hasta que terminó tu día.

Esto te ayuda a contabilizar la cantidad y la calidad de tus tareas realizadas, así como tener una idea más clara de lo que hay resolver al día siguiente.

Recuerda concentrarte en las metas alcanzadas y no tanto en los problemas que te agobian, ya que siempre habrá tiempo para resolverlos.

Prepara tus pendientes

Dibuja un mapa mental (o si tienes que dibujarlo en un pedazo de papel, no importa) de los pendientes que tienes que resolver al día siguiente.

Esto te da la ventaja en cuanto a tus compañeros, ya que tendrás una idea mejor planchada de lo que tienes que realizar.

Vaya, esta es una forma fácil de “estar un paso adelante de los demás”.

Comienza con lo más difícil y cierra con lo más fácil

Aquellas tareas más complejas, hazlas cuando llegas a la oficina y tienes más energía.

Los problemas pequeños, cotidianos o rutinarios, siempre se podrán resolver hacia el final del día, cuando sabes que lo importante ya quedó cubierto.

Respeta tu horario

Siempre llega a tiempo a tu trabajo, pero intenta (por lo que más quieras) respetar tu hora de salida.

El que trabaja mejor no es aquel que sale más tarde, sino el que aprovecha mejor el tiempo y puede salir de la oficina para despejarse y hacer lo que más disfrute.

Toma una siesta

Para algunas personas esto podría ser algo difícil, pero si tienes la oportunidad, toma una “power nap”, que no es más que una siesta de no más de 20 minutos que ayudará a despejar tu mente, poner en orden tus ideas y devolverle a tu cuerpo y mente la energía que has perdido durante el día.

Aliméntate bien

Tanto en la mañana como en la tarde, recuerda comer bien y de forma balanceada. Tómate tu tiempo, siéntate, disfruta tu comida y bebe mucha agua, ya que un cuerpo sano y bien alimentado será el santuario de una mente clara y productiva.

Levántate y muévete

Esto es importante, ya que al levantarte de tu lugar fomentarás una mejor circulación y oxigenación de la sangre.

Además, tomar caminatas ayuda a despejar la mente y resolver problemas que tal vez creías que eran imposibles de resolver.

Si puedes ir al gimnasio “a la hora de la comida”, en la mañana o al salir del trabajo, hazlo sin falta.

No olvides el ocio

Cuando salgas del trabajo, procura rodearte de amigos, tu pareja o la familia. Tampoco olvides que estar a solas haciendo lo que más te gusta ayuda a ser una persona mucho más feliz y productiva en la oficina.

Ordena tu espacio de trabajo

Cómo tengas el lugar donde pasas la mayor parte del día refleja mucho el estado en el que se encuentra tu mente. No olvides esto y ordena bien tu escritorio o cubículo, de forma que siempre sepas dónde está aquello que necesitas y te haga sentir satisfecho.

Sé amable

Por último, recuerda que llevar buenas relaciones con tus compañeros de trabajo y comunicarte de forma eficiente con ellos siempre sumará a la productividad.

Tanto al llegar como al irte, despídete de tus compañeros, sé amable con ellos y siempre busca la manera de ayudarlos a resolver sus problemas.