10 razones por las cuales la televisión no desaparecerá

Frente Creativo

Desde la invención de la imprenta, cada vez que aparece un nuevo medio de comunicación, las voces apocalípticas se han encargado de anunciar la desaparición de las tecnologías vigentes.

Entonces, como ahora, la realidad se ha encargado de desmitificar tales exageraciones y análisis superficiales. La televisión no destruyó al cine, como la imprenta tampoco volvió obsoleta la tradición oral.

Ante la aparición de nuevas posibilidades, todos los medios y tecnologías han terminado por reinventarse incorporando las nuevas formas de narración y adaptándose a las nuevas posibilidades tecnológicas.

La televisión no es la excepción. Después de 60 años, ha cambiado exitosamente tanto su forma de transmitir como la forma en que generar contenidos. Este cambio ha sido posible debido al enorme y creciente arraigo que tiene entre las audiencias.

A continuación, los 10 hechos que demuestran esta fortaleza.

1. La televisión sigue teniendo los mayores niveles de audiencia.  

Todos los sistemas de medición siguen reportando grandes niveles de audiencia y alcance significativamente más altos que cualquier otro medio. Las telenovelas, series, noticieros, transmisiones deportivas y de espectáculos alcanzan cotidianamente tamaños de audiencias de millones de espectadores. Un “tuit” exitoso en México llega en promedio a 30 o 40 mil personas.

2. La televisión concentra la mayor parte de inversión publicitaria.

Los grandes anunciantes sigan destinados la mayor parte de su presupuesto publicitario a la televisión abierta. De acuerdo con datos del sistema de monitoreo de IBOPE/AGB México para el año 2012, cerca del 80% de la inversión publicitaria en México fue realizada en televisión. Internet concentró menos del 10% de este gasto.

Las principales marcas e instituciones anunciantes, a través de los sofisticados sistemas de selección e inversión publicitaria con que cuentan, tienen claramente identificado el valor, alcance, credibilidad y capacidad de venta de la televisión.

3. La televisión sigue siendo el principal generador de contenidos.

Si bien las redes sociales y las nuevas tecnologías nos han mostrado nuevas formas de producción y generación de contenidos, la pantalla de televisión sigue siendo la principal generadora de contenidos.

Los principales temas y celebridades que atrapan a las audiencias a nivel mundial provienen de la televisión. No es casual que la selfie más famosa del mundo (más de dos millones y medio de retuits) fue el generado durante la transmisión televisiva de los premios Oscar de 2014.

Otro ejemplo del nivel de interés generado por el mundo televisivo se encuentra en que las revistas de mayor circulación a nivel mundial están basadas alrededor de celebridades de la música, el deporte y los espectáculos promovidos por la televisión.

4. La televisión sigue siendo el medio más emotivo y cálido.

Los formatos televisivos tradicionales permiten a las audiencias experimentar con mayor intensidad las emociones tan necesarias para la existencia humana. La televisión sigue siendo el medio más caliente en el sentido que le dio McLuhan, hoy la industria de la comunicación sabe que los formatos y medios más poderosos son aquellos con mayores posibilidades emocionales.

5. La televisión es la mejor contadora de historias.

La demanda de interés y atención por parte de las audiencias ha enseñado a los profesionales y creativos de la televisión a generar historias de alto poder. Sin duda el cine también lo hace, seguramente con mayor arte. Sin embargo, el formato industrial de la televisión ha permitido contar con modelos y procedimiento de alta efectividad.

6. La televisión sigue siendo el medio más cercano a la dinámica familiar.

La televisión sigue siendo el principal motor de la vida social al interior de los hogares mientras que las nuevas tecnologías tienden asilar a las personas y en cierta medida a violentar los hábitos y las emociones que estabilizan y potencian la vida social.  

7. La televisión sigue siendo la forma de entretenimiento más accesible.

Especialmente para los segmentos sociales con menos recursos de económicos y con menos disponibilidad de tiempo.

8. La televisión es compañía.

Es innegable que la amplia oferta de medios e industrias del entretenimiento están ofreciendo enormes valores para las audiencias, en particular para los jóvenes. Sin embargo, la televisión satisface – hasta el momento en exclusividad– una necesidad básica y universal: la compañía y la convivencia.

La televisión sigue estable frente a los medios digitales debido a que la recepción televisiva está fuertemente ligada a las necesidades, hábitos y costumbres de la vida cotidiana y a los roles insustituibles que cumple como acompañante, educadora, nana, confidente y guía.

9. La televisión sigue siendo el mayor y mejor resguardo.

También la televisión está resurgiendo al convertirse en el resguardo familiar. Frente a la violencia y amenazas externas, los hogares se han convertido en “bunkers”  con centros de entretenimiento donde la televisión es el eje principal.

10. La televisión es la mejor y más sutil forma de integración de mensajes comerciales y sociales.

La integración de marcas y mensajes se ha convertido en una actividad regular en el mundo mercadológico. Por su experiencia, alcance y posibilidades narrativas la televisión ha marcado pauta en esta actividad no solo dentro de los programas dramatizados como las telenovelas o las series, sino también  dentro de otros géneros como los concursos, los realities, las noticias y los deportes.

La respuesta sobre el porqué la televisión sigue manteniendo esta gran conexión y engagement con sus públicos esta sin duda en su capacidad para generar historias de alto poder emocional. Dicha capacidad le da, hoy por hoy, un lugar preponderante como el medio con mayor capacidad para generar contenidos exitosos, de los cuales, por cierto, están ávidas las marcas para anunciarse.

La idea sobre el desgaste de la televisión y de su pronta desaparición a causa de las nuevas tecnologías pierde fuerza mientras que la televisión se consolida en resultados potentes y cuantificables.

Con información de Heriberto López Romo del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM.