Conociendo todas las etapas de Design Thinking: Empatía

Pamela

Hace tiempo publicamos una introducción a los básicos que componen el proceso de la metodología de Design Thinking, misma que podríamos traducir vagamente como una serie de pasos a seguir para conseguir una mejor estrategia de desarrollo, logrando la entrega de productos innovadores y funcionales para las necesidades del usuario final.

En repaso, establecimos que una buena estructura que sigue el esquema de Design Thinking, consiste primeramente en tener claro el problema general y posteriormente desmenuzarlo en partes pequeñas (a través de ciertas fases recomendadas) para llegar a una solución que luego se convertirá, idealmente, en un producto tangible y exitoso.

 

La Empatía como punto base en la resolución de problemas

Lo primero que hay que tomar en cuenta en Design Thinking es el punto clave de todo: es una metodología completamente enfocada en el usuario final, así que todos los pasos responden a la necesidad de llegar a deleitarlo y sobre todo, de desarrollar un producto innovador que resuelva algún punto de su día a día.

Imaginemos que el equipo tiene pensado desarrollar una nueva aplicación móvil enfocada a la productividad (lo cual se traduciría como el objetivo o el problema principal), el primer paso para comenzar a bocetar una estructura de lo que llevará dicho producto, es hacerse una serie de preguntas con respecto al usuario que lo descargará: “¿Para quién diseñaremos?” “¿Por qué lo necesita?” “¿Qué necesidades tendríamos nosotros como consumidores finales?” “¿Qué funciones necesitamos cubrir?” “¿Cómo las diseñaremos?”

Sin embargo, este usuario no aparecerá de la noche a la mañana; esas preguntas pueden surgir luego de un acercamiento a un sector parecido al que el producto apunta. Luego de escuchar, analizar y participar de cerca; luego de estudiar su comportamiento, sus intereses y sus necesidades; cualquier pequeño detalle en la observación, podría resultar vital a la hora de comprender perfectamente a nuestro consumidor.

Cualquier forma de acercamiento es buena, desde buscar por tendencias de comportamiento en Google, hasta llevar a cabo entrevistas, Benchmark y Focus Groups que puedan aportar algo de información para generar una base. Una vez teniendo en claro el problema principal y sobre todo, a quién dirigiremos todo el esfuerzo, lo siguiente será comenzar con la etapa que exploraremos en la siguiente lección: Definición.