LEGO Serious Play: la metodología que salvó las ventas de la compañía

Pamela

Hoy en día, los bloques de LEGO son algo que de alguna u otra manera han formado parte de nuestra vida; ya sea desde una sesión construyendo figuras aleatoriamente o incluso tomándonos en serio el reto de confeccionar sets completos con piezas complejas.

La simplicidad del juego con LEGO se ha popularizado tanto en los últimos años que incluso hay convenciones y certámenes dedicados a la marca, pero, también se ha encontrado la manera de integrarlo de una manera más seria en procesos de trabajo y de resolución de problemas.

De ahí parte el término LEGO Serious Play, el nombre de una metodología que surge inicialmente como una propuesta para mejorar los procesos del equipo de marketing de la juguetera danesa, que durante la década de los 90, pasó por algunos tropiezos.

El juego serio como fuente de innovación

La historia marca un inicio cuando LEGO comienza a tener problemas para convertirse en una marca atractiva para el consumidor en una era en la que los videojuegos comenzaban a convertirse en el regalo predilecto para niños y adolescentes, especialmente con la integración de Sony en el mercado y el crecimiento de los catálogos de juego.

Con una contraparte cada vez más demandada, había que inventar nuevas formas de convertir los sets de juguetes en algo llamativo, y luego de diversos intentos, los equipos de ventas y marketing dentro de la compañía, comenzaban a demostrar frustración, lo que llevó a la escasez de ideas innovadoras.

Pero, si LEGO era una empresa que predicaba con la creatividad y sobre todo, cuyos accesorios eran considerados como algo didáctico para los niños, ¿por qué no encontrar la manera de que tuvieran el mismo efecto en el sector adulto?

Esta pregunta giró en la mente de Kjeld Kirk Kristiansen (nieto del fundador de LEGO y entonces presidente de la compañía) quien a partir de 1996 buscó la manera de evaluar los problemas de los equipos para comenzar a construir soluciones que dejaran atrás los modelos convencionales que evidentemente no estaban brindando resultados.

Pero esa no fue una tarea sencilla, Kristiansen trabajó en equipo con los profesores Johan Roos y Bart Victor, quienes ya investigaban alternativas para la planeación de estrategias a nivel empresarial; a su vez, Robert Rasmussen, entonces líder de la división educativa de LEGO formó parte en la construcción de la metodología a través de teorías de desarrollo y aprendizaje.

Fue entonces en 2002 que la metodología que funcionó considerablemente en procesos internos, comenzó a estar disponible a través de un set con bloques especiales que podían ser adquiridos por otras empresas u organizaciones como la NASA, y ocho años más tarde, los materiales y principios básicos comenzaron a estar disponibles para todo el público a través de una licencia Creative Commons.